De los homínidos a los primeros Homo sapiens

erectus

Debemos comenzar este artículo manifestando que hace 100 millones de años, según la mayor parte de la comunidad científica, existió un antepasado común del hombre y los grandes primates, pero hay que llegar a 10 millones para detectar primates antropoides en Siwalik, India y a 4.9 millones para identificarlos en Lothagan, Kenya.

En África existió también en esos tiempos el arbóreo Ramapithecus y apareció el homínido Australopithecus, cuyos primeros restos se hallaron en Taung, Suráfrica, y luego en Olduvai, Tanzania. Pero abundan las controversias pues hoy en día los investigadores tienden a agrupar estos homínidos en el género Australopithecus aceptando dos ramas, Afarensis, y a rechazar las diferencias entre Zinjanthropus, Plesianthropus, Paranthropus y otras denominaciones que mantienen el mismo sufijo.

Los Australopithecus eran bípedos terrestres de baja estatura y poca capacidad craneal, omnivoros, manipulaban herramientas muy rústicas de cascajos de  piedra. Lograron imponerse en su hábitat y multiplicar una población de rasgos muy variados hasta hace un millón de años. En Asia y en África oriental, se han encontrado huellas de una coexistencia no pacífica entre los Australopithecus y el primer homínido del género Homo que apareció hace 2,5 millones de años. Los científicos dudan sobre la existencia de una especie de transición, Homo habilis, antes del Homo erectus de la cultura pebble de Olduvai. olduviense o de cantos rodados. Problablemente los Australopithecus sucumbieron ante la mayor habilidad, y tal vez mayor voracidad, de la nueva especie.

Parece ser que el Homo erectus se impuso a raíz de un cambio climático. Vivió cerca de ríos y lagos, alejado de las selvas conoció el fuego, cazó y utilizó herramientas de piedra tallada, hueso y madera. Emergió hace por lo menos 1,8 millones de años ys primeros restos conocidos aparecieron en Indonensia (Hombre de Java). Su rastro está también en el esqueleto de un niño de nos 1.5 millones de años hallado junto al lago Turkana (Kenya) que mostraba una vista aguda y una mayor capacidad espinal para albergar nervios, y en la mandíbula encontrada en Dmanisi, Georgia, con fósiles de gran felino.  Con los hallazgos surgieron nuevos nombres: Pitecahtropus, Sinanthropus, Atlanthropus, englobados hoy en Homo erectus. La expansión del Homo erectus por Oriente Próximo y Lejano fue muy importante durante el Paleolítico inferior hasta las grandes glaciaciones (-600.000), época de la que data el pitecátropo de Ternifine (Argelia) que utilizaba el fuego, como lo hizo el Hombre de Pekín 100.000 años después.

El Homo erectus tal vez conoció el fuego mucho antes, hace 1,7 millones de años, según los restos chino de Yuanmu, o cundo aparecieron sus utensilios en el valle del Rif, desde donde emigró hace un millón de años por la desecación. Desde -900.000, el Homo erectus atravesó Eurasia y se encontró en Ngandong, Java, con arcaicos Homo sapiens en 100.000. En Europa desarrolló a partir de -500.000 las industrias abbevilliense, clactoniense y achelense para tallar los nódulos de sílex. Como cazador de grandes presas (elefantes, búfalos, antílopes), el Homo erectus tuvo cierta organización social y usó de armas para golpear y lanzar. El fuego enriqueció su dieta con carne asada.