El regreso de los heridos y los fallecidos a causa del Golpe de Estado de 1934

Una vez sofocado el golpe de estado de octubre de 1934 contra la Segunda República, llevado a cabo por los partidos de izquierda en toda España pero que únicamente triunfó en Asturias, tocó regresar a sus lugares de origen a los heridos y fallecidos de las fuerzas de orden que habían caído sofocando aquella rebelión. En total fallecieron unos trescientos militares, guardias civiles y guardias de asalto.

Los periódicos y revistas de la época traen multitud de ejemplos de la llegada de los heridos a sus ciudades de origen, los cuales, eran recibidos como auténticos héroes. Fueron acogidos como tales por sus compañeros de armas y muchos cientos de ciudadanos. Así por ejemplo, la revista Mundo Gráfico publicada el 28 de noviembre de 1934 da cuenta del recibimiento en la Estación del Norte, la actual estación de tren de Principe Pío, del “heroico Comandante de Asalto Carlos Silva, herido gravisimamente en Asturias, y al cual hubo necesidad de amputar por dos veces una pierna.

Otros no tuvieron tanta suerte y fallecieron en Asturia regresando a Asturias sin vida. Este fue el caso del comandante del Tabor de Regulares Apolo Ruíz Marset que llegó a San Fernando , Cádiz, que murió por España el 12 de octubre de 1934 tal y como rezaba su lápida. .