Pillado robando un coche “infraganti”
En el año 1955 salió al mercado el Citroën DS, más conocido como "Tiburón", un coche que incorporó muchos de los sistemas de ayuda a la conducción que hoy ya son habituales, tales como la dirección, los frenos y el embrague asistidos hidráulicamente.
El caso es que un joven francés correctamente vestido decide no pasar por el concesionario abonando el correspondiente precio y pretende afanar, apañar, llevarse, mangar, pillar, rapiñar o sustraer un "tiburón" con la mala suerte que lo hace en las mismas narices de su dueño y de un fotógrafo que capta las fotos que publicamos a continuación.
Las fotos fueron tomadas en París y fueron publicadas en la revista Triunfo en 1969.

El ladrón se introduce en el coche

El dueño del coche impide que robe el coche con un talante poco positivo.

El dueño del coche extrae al ladrón del vehículo con modos acordes a su terrible enfado.

El dueño pensando si le da otro guantazo …

El dueño del coche opta por el dialogo. El ladrón opta por la "lloriquera"

Llega el gendarme.

Ladrón y propietario a la Gendarmería


[...] Pillado robando un coche “infraganti” www.rayosycentellas.net/fotohistoria/?p=531 por Leugim_Zeas hace pocos segundos [...]
jajaja!! Pobre tonto!
Qué tiempos aquellos en los que pillabas a un ladrón mangándote el coche y esperabais juntos al gendarme tras haberle metido un guantazo (pero una “hostia” de padre, sin malicia y con afán didáctico). Hoy en día como pilles al ladrón la hostia te la llevas tú, y de regalo la cartera y los empastes (y tal vez un navajazo).
Qué finos son los franceses, ¡así da gusto!
Hoy por hoy ya no le podrías dar una hostia al ladrón. Te demandaría y tendrías que pagar y todo.
Qué cosas.
Esas cosas no pasan en mi país, Argentina. Acá el ladrón se va al hospital a recibir las correspondientes curaciones, y el dueño del auto va preso por agresión física a un necesitado. Encima tendrá que afrontar los costos de la rehabilitación (física, obvio) del ladrón, y enfrentar un costoso y largo juicio de indemnización. Es probable que tenga que vender el auto y la casa por su mala acción.
Es España, Osvaldo, también…
Pues para ponerla peor, en Venezuela no se te ocurra acercarte al ladrón si lo ves en plena faena, cuando menos el solo, si no es que la banda que le acompaña para “cantarle la zona” te asesinarán sin piedad, acá hace 10 años mataban gente por un par de zapatos de marca y había consternación pública, hoy día te asesinan sin piedad sólo por subirle la voz a un delincuente o mirarlo feo, y ya es tal costumbre del diario que a nadie le asombra, no les miento.