Lucio Tarquino Prisco (616-578 aC)

Dicen que era hijo de un refugiado corintio llamado Demaratos y de la etrusca Tanarquil.

Las crónicas cuentan que era fue que actuaba de forma dictatorial y un gran urbanista.

Se hizo construir un palacio etrusco, en un tiempo en que las cabañas eran las viviendas de las gentes. Mandó que le fabricasen un trono ostentoso donde se sentaba siempre con el cetro de mando en la mano y en la cabeza un yelmo con adornos de plumas.

Como hijo de griego, había recibido una educación bastante completa; sabía filosofía, geografía, matemáticas y otras materias.

Hizo su primera campaña contra los latinos y se apoderó por asalto de la ciudad de Apiola, en el territorio del Lacio. Con el botín obtenido celebró con gran pompa los juegos públicos. Entonces se señaló por vez primera el sitio que habría de ocupar lo que más tarde se llamó Circo Máximo, el mayor de los hipódromos de Roma.  Se reservaron, a fin de que los senadores y los caballeros pudiesen contemplar el espectáculo, unos lugares especiales, llamados foros, especie de palcos levantados del suelo y sostenidos por vigas en forma de horquillas. Consistían los juegos en carreras de caballos y combates pugilísticos entre combatientes, la mayoría de las veces etruscos. Recibían el nombre de Juegos Romanos, en latín Ludi Romani.

Con su afán urbanístico Roma dio un gran salto en incremento de monumentos y en planificación urbana. Se le atribuye la construcción de las alcantarillas llamadas cloaca máxima.

Ante la dificultad de dar salida a las aguas pantanosas de algunos lugares bajos de Roma y de ciertas hondonadas situadas entre las colinas, las hizo recoger por medio de cloacas, que en pendiente las conducían al Tíber. Y como si adivinase la importancia futura lugar destinado en el Capitolio a la construcción del templo que había ofrecido a Júpiter en el curso de la guerra sabina, mandó echar en él los cimientos del nuevo edificio.

Mandó trazar calles nuevas, barrios, un foro o plaza central y mandó construir auténticas casa en sustitución de las cabañas habituales; el Circo Máximo y el Templo de Júpiter en el Capitolio.

Murió asesinado de un hachazo en la cabeza y tomó el mando su mujer llamada Tanaquil que era etrusca, hasta que su hijo Servio Tulio tuvo la edad de gobernar de forma que al nuevo rey no lo eligió el Senado.